
El 17 de noviembre de 2023, Open AI, la firma de investigación en inteligencia artificial cofundada por Elon Musk, anunció la salida de su CEO, Sam Altman. Esta noticia generó una ola de especulaciones dentro de la comunidad de la IA, dado que Altman era una figura influyente y había liderado la empresa durante más de seis años.
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La destitución de Altman ocurrió en un momento marcado por tensiones dentro de Open AI. La empresa había sido objeto de críticas debido a sus vínculos con Microsoft, su principal inversor. Algunos empleados también expresaron su descontento con la dirección de Altman, percibida como demasiado enfocada en el desarrollo de productos comerciales.
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En el comunicado oficial emitido por la junta directiva al momento de la salida de Altman, se afirmaba que su despido se debía a "diferencias irreconciliables". No obstante, varios empleados y expertos en IA especularon que dichas diferencias podrían tener raíces éticas y morales más profundas.
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Entre los empleados surgieron preocupaciones sobre la posibilidad de que Altman hubiera estado dispuesto a sacrificar los principios éticos de Open AI en aras de la financiación proveniente de Microsoft. También se temía que su enfoque excesivo en productos comerciales pudiera llevar a un uso irresponsable de la IA.
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Las sospechas de los empleados se vieron alimentadas por los movimientos estratégicos realizados por Satya Nadella, CEO de Microsoft. Poco después de la salida de Altman, Nadella anunció una inversión adicional de 1.000 millones de dólares de Microsoft en Open AI. Además, expresó su interés en que Open AI se concentrara en el desarrollo de productos comerciales para "democratizar la IA".
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El retorno de Altman como CEO de Open AI ha calmado algunas inquietudes entre los empleados. Altman ha asegurado que Open AI mantendrá su enfoque sin fines de lucro, comprometido con la ética y la responsabilidad. Sin embargo, queda por verse si podrá superar las tensiones que inicialmente condujeron a su salida.