
Quiero contarles una historia y trataré de hacerla lo menos aburrido posible. Algunos años atrás, me encontraba con mi hermana mayor esperando el inicio de una de nuestras series favoritas. Durante esa espera, en una pauta comercial ocurrió lo siguiente:
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Acto No. 1: aparece una mujer muy maja (tipo Baywatch) saliendo de nadar del mar.
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Acto No. 2: la misma maja comienza a correr en cámara lenta hacia una pista llena de bicicletas.
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Acto No. 3: Inicia ella misma la narración con lo siguiente: “Mi nombre es Pepita Pérez, hace un año tuve una lesión muy grave que me dejó en cama y hoy soy una atleta Ironman”(1)
Francamente, esto fue lo que pensé: ¿cómo así? ¿Tony Stark tiene atletas?, ¿cómo haría esa señora?, ¿tocará inscribirse en algo de Marvel? Fijo toca estudiar astrofísica, bueno en física me fue bien en el colegio, pero lo de astro que hartera. Sin embargo, enemiga de los silencios incómodos como soy, propicié entonces el siguiente diálogo:
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Yo: Uy, yo quiero ser eso.
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Mi hermana: pues ponte a entrenar.
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Yo: silencio incómodo.
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Mi hermana: más silencio incómodo.
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Warner Channel: “So no one told you life was gonna be this way, (tacatacata)” (adivinen la serie).
Inició la serie. Fin de la historia.
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Al final del día, hice la correspondiente búsqueda para saber qué era realmente ser atleta Ironman y con las 3 primeras páginas web que consulté, pensé que quizás en un par de años lo intentaría, pero definitivamente no sería en ese momento… en plena época universitaria ni hablar.
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Desde ese día hasta hoy, transcurrieron alrededor de 13 años, quizás un poco más. Con lo que significa crecer y volverse un adulto contemporáneo responsable, comencé a tomar en serio (muy en serio) el practicar algún deporte por temas de salud, especialmente mental; pasé desde el maravilloso mundo del fútbol hasta el lesivo campo del CrossFit, pero pese a lo lesivo, nunca dejaré de agradecer el pasar por allí, pues conocí a las personas que me acompañan hoy en día a la práctica de triatlón.
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¿Qué es eso del triatlón?
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Es una competición deportiva en la cual se deben hacer tres carreras, en el siguiente orden y en el menor tiempo posible: natación, bicicleta y atletismo (el famosísimo "running"). Es importante para el contexto de esta historia por qué el Ironman es la carrera más famosa de triatlón y no tiene nada que ver con el hermoso señor Stark. En esta competencia existen diferentes distancias:
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Full Ironman: consiste en 3.8 km de natación, 180 de bici y 42 de running (una maratón).
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Ironman 70.3 (o media distancia): va con 1.9 km de natación, 90 de bici y 21 de running (media maratón).
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Ironman 5150 (o distancia olímpica): debes recorrer 1.5 km de natación, 40 km de bici y 10 km de running.
De toda esta historia, quiero transmitir 2 puntos relevantes:
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Como dice el slogan de la marca: TODO ES POSIBLE… ya sea que tengan algún sueño deportivo, académico, laboral, etc., este se puede cumplir si le ponen alma, corazón y piernas. Ahora, si alguien tiene interés en iniciarse en esta competencia, le puedo hacer más fácil el camino.
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A nivel personal, decidí que retomaría la recomendación de mi hermana y entonces quiero boletearme con quienes decidan leer esta historia: este año tendré mi primera competencia Ironman en Colombia, la primera nacional y el impulso para las internacionales, así que si me ves por ahí en algún pasillo u oficina, siéntete libre de preguntarme cómo voy con los entrenamientos, la indumentaria, la suplementación, las horas de sueño… es presión para mí que se convierte en motivación; por ahora puedo decir que mi nombre es María Angélica, he tenido algunas lesiones en el camino y ya casi soy atleta Ironman.
1. No recuerdo el nombre ni el problema de salud exacto, pero es un buen resumen ejecutivo.