
GERENCIANDO ANDO

Por: Javier Amórtegui Jaimes
Coordinador General PAE Bogotá
El PMI como guía personal
Hablar de la metodología PMI hace referencia a estándares propios de la ejecución de proyectos, la cual busca que con su debida aplicación los proyectos sean ejecutados en modo, tiempo y lugar, sin embargo, guarda una correlación implícita en la ejecución de nuestras actividades diarias o al menos, en la toma de decisiones para iniciar sus proyectos personales, en los cuales centramos esfuerzos para concluir al final: “salió como lo esperaba”.
Así las cosas, por qué no adaptar cada etapa de manera empírica, (ya que no es necesario certificarnos) para adaptar el paso a paso. Esto que les mostraré seguro les ayudará en su emprendimiento, porque tal vez es hora de comprar ese bien que está buscando, como el de hacer realidad un viaje, de retomar o iniciar sus estudios, de cambiar u organizar su equipo de trabajo o simplemente, dar ese paso al cual le continuamos buscando excusas desde hace algún tiempo:
1. Inicia: Aunque suene sencillo es acá donde muchas veces nos quedamos, renunciamos sin siquiera dar el primer paso, es sencillo, tienes una meta, define simplemente a dónde quieres llegar, qué buscas con este nuevo propósito (lo llamaremos proyecto) y simplemente pierde el miedo al fracaso.
2. Planifica: Si tomaste la decisión ya llegaste a este punto, “gran paso”. Ahora viene la parte más importante, solo el 20% de los proyectos que se inician salen tal y como se planificaron, un porcentaje muy inferior a los esperado y ligado a una planeación ausente o muy pobre. Por eso, debes determinar qué requiere tu proyecto: las tareas que debes realizar, el personal de apoyo, el tiempo determinado que te vas a tomar, qué presupuesto demanda, de quién depende y qué riesgos existen en la ejecución del proyecto. Considera lo anterior de manera trascendental, es suficiente para pasar a la siguiente etapa.
3. Ejecuta: Si lo que realizaste en el paso anterior te tiene tranquilo, ¡Inicia! ya solo es llevar a cabo las tareas que determinaste con tus respectivas variables, es decir, definidas en tiempo y recursos principalmente.
4. Controla: Debes estar tranquilo con lo que vienes realizando, sin embargo, nunca dejes de lado las validaciones, con esto garantizas no llevarte sorpresas al final y aún más, no dejar tu proyecto a mitad de camino; seguro encontrarás obstáculos y deberás ajustar tu proyecto (técnicamente lo llamaríamos control de cambios) tales como, costos o tiempos adicionales y es posible que entres a depender de alguien más, pero son precisamente este tipo de dificultades las que nos miden y nos ponen a prueba, pero créeme que al superarlas, valdrá totalmente la pena.
5. Cierra: Así es, “llegaste a donde debías”, solo queda disfrutar el momento y mientras lo haces por qué no analizar el cómo fue, dónde puedes optimizar o corregir, en qué momento sentiste más riegos, y listo. Con estas lecciones aprendidas, sentirás que estás más preparado para iniciar tu siguiente proyecto.
Llegar a ser parte de la DGP ha sido un logro a nivel personal, el cual al reflexionar en retrospectiva, concluye años de dedicación y consecución de objetivos a corto y mediano plazo, claro está, establecidos como un proyecto que pasó por cada una de estas etapas y que tuvo un sin fin de “controles de cambios” ya que ningún proyecto es perfecto en su ejecución. Simplemente aprendí a planificar, ejecutar y controlar mejor, pero no existe mejor aprendizaje que lograr salir del paso más complicado “Iniciar”.
