
Nuevos retos

Por: Xavier Montañez Gualdrón
Gestor de Negocios Junior
Panorama general de la contratación pública “online”
Un nuevo reto ante la modernización
La vinculación de las nuevas tecnologías de la información en los procesos de contratación pública es un fenómeno cada vez más evidente, no solo en Colombia, sino en los demás países que conforman la región. En este sentido, se ha hecho frecuente que los antiguos documentos radicados en ventanillas de entidades estatales sean reemplazados por el envío de documentación a través de portales transaccionales netamente electrónicos. Lo anterior, ineludiblemente, ha significado un cambio de paradigma en la clásica relación Estado-ciudadanía.
En América Latina, el fenómeno se ha desarrollado prácticamente de manera uniforme, y siempre privilegiando los principios constitucionales y administrativos de la contratación: publicidad, economía, transparencia, eficacia y eficiencia. De este modo, a la par de plataformas como “Chile compra”; COMPRASNET (Brasil); CompraNet (México); SEACE (Perú), Colombia, mediante la Ley 1150 de 2007, desarrolló su propio Sistema para la Contratación Pública – SECOP, donde las entidades estatales publicaban sus procesos de contratación y documentos relevantes. Actualmente, con la versión SECOP II, se ha consolidado un verdadero portal transaccional que no solo ofrece publicidad de las actuaciones, sino que se ha constituido en una verdadera herramienta transaccional entre las entidades y los proponentes; lo que significa procesos más eficientes y menos desgastantes.
Sin duda alguna, la llegada de SECOP II representó una nueva etapa en los procesos de contratación en Colombia, cuya modernización ha seguido avanzando en tiempos de la actual pandemia, pues ahora las mismas audiencias se realizan a través de plataformas virtuales, y las entidades públicas que todavía están vinculadas a SECOP I permiten el envío de ofertas mediante correo electrónico, algo que era impensado hace unos meses. Empero, debido a ciertas actuaciones “en línea”, se hace necesario robustecer la forma en la cual los proponentes se autentican ante la plataforma, pues con el mecanismo actual se pueden presentar irregularidades que deriven, por ejemplo, en suplantación de empresas o personas naturales en el mercado de compras públicas, hecho que diametralmente pondría en riesgo la confianza de los ciudadanos en el actual sistema de compra pública y que podría generar potenciales eventos de responsabilidad del Estado en el corto y mediano plazo.
En conclusión, la incorporación de las nuevas tecnologías de la información en los procesos de compra pública, ha supuesto un cambio de paradigma en la interacción entre el Estado y el ciudadano, haciendo más eficientes y menos desgastantes los procesos de contratación. Sin embargo, esta incorporación no puede ir en detrimento de la seguridad de ciertas actuaciones de relevancia jurídica para el Estado que se realicen por medios electrónicos, hecho que, evidentemente, representa un reto para la contratación pública en Colombia para el año 2021.