SUMERGIÉNDONOS

Por: Lindsay Robles Mendoza
Ingeniera de Apoyo Infraestructura
EL LADO SOCIAL DE LA INGIENERÍA
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Foro social en el municipio de Tibú
Durante el año 2010 y 2011, muchas regiones de nuestro país fueron afectadas por una ola invernal conocida como el “Fenómeno de la Niña”, un suceso natural caracterizado por fuertes lluvias, las cuales afectan principalmente las regiones Andina, Caribe y Pacífica, así como en áreas cercanas del piedemonte de los Llanos Orientales. Este evento climático ocasionó grandes inundaciones y deslizamientos que generaron daños en vías, pérdida de zonas agrícolas, destrucción de centros educativos, hospitales y viviendas, afectando aproximadamente a 4 millones de personas en 28 de los 32 departamentos, reportándose más de 100.000 familias perjudicadas por la pérdida de vivienda.
Es así como en el año 2010 el Gobierno Nacional creó el Fondo Adaptación, una entidad descentralizada de orden nacional, con autonomía presupuestal y financiera adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, con el objeto de atender la recuperación y construcción de las zonas afectadas por el “Fenómeno de la Niña”. De este modo, se crean los programas para la construcción de viviendas y reubicación de damnificados. A tal efecto, en el año 2019 nuestra compañía inició la interventoría a la construcción de Viviendas de Interés Prioritario, con proyectos en los departamentos de Santander, Norte de Santander y Boyacá.
Actualmente se ejecuta esta interventoría en los municipios de Málaga, Guaca, Matanza y Tibú, los cuales inician con el seguimiento y acompañamiento a las labores de identificación de las familias beneficiadas, interacción y sostenibilidad social, permaneciendo como eje transversal durante toda la ejecución de estudios, diseños y construcción, el acompañamiento a los equipos locales de seguimiento, talleres y foros, culminando con la entrega de las viviendas.
Durante los primeros cinco meses del contrato, hemos sido testigos de diversas condiciones por las que atraviesan las familias damnificadas, quienes a pesar del paso de los años aún contemplan con nostalgia lo que un día fueron sus casas y mantienen la fe de que nuestro trabajo les permita gozar nuevamente de una vivienda digna.
Es por esto, que como interventores velamos por la correcta ejecución de los proyectos, el cumplimiento de tiempos, aplicación de normativas en los diseños y construcción de las viviendas, para finalmente materializar el sueño de todas las personas beneficiadas y el compromiso del Gobierno Nacional.